domingo, 19 de febrero de 2017

GUATEMALA: LOS ESTUDIANTES QUE NUNCA VOLVIERON

PAVEL GERARDO VEGA
Para los gobiernos presididos por generales del Ejército entre 1978 y 1985, los universitarios, los sindicalistas, los políticos de oposición, los obreros y los campesinos representaban una amenaza que debía ser aniquilada. Una prueba de las operaciones contrainsurgentes es el Diario Militar, descubierto en 1999 y que guarda el fichaje de cómo 183 personas fueron detenidas ilegalmente por su vinculación con organizaciones subversivas. Entre ellas, cuatro dirigentes de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU) de la Universidad de San Carlos.

Efraín Ríos Montt había sido derrocado, mediante un Golpe de Estado, por el general Óscar Humberto Mejía Víctores. Era agosto de 1983, el terror que ensombrecía las aldeas del Occidente del país apenas terminaba. La dinámica que el Ejército había establecido para continuar con la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN) se mudaba ahora a la capital, pues las modificaciones estratégicas contemplaban una Asamblea Nacional Constituyente con el objetivo de comenzar a caminar hacia la democracia. Pero, sería una democracia sin oposición de las organizaciones de izquierda.

Una izquierda que en esos años estaba dividida en varios frentes guerrilleros y partidos políticos desgranados por la aplastante contrainsurgencia de principios de los ochenta. El plan que seguía la DSN era la lucha contra el comunismo. El principio de bipolaridad entre el hemisferio occidental capitalista y el hemisferio oriental comunista era marcado en Latinoamérica desde los gobiernos militares aliados a las fuerzas económicas regionales contra los grupos subversivos, tratando desde la clandestinidad algunos, y desde la lucha abierta y frontal otros, de hacerse con el poder.

El Manual de Guerra Contrasubversiva, de1978, citado por el informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico (CEH) en 1999, definía al enemigo interno como “aquellos individuos, grupos u organizaciones que tratan de romper el orden establecido, siguiendo consignas del comunismo internacional, mediante la llamada guerra revolucionaria (…) los no comunistas que también tratan de romper el orden interno, igualmente son enemigos”.

Es decir, quien se opusiera al régimen de turno, con ideas políticas de izquierda o no, era enemigo del Estado. Y así como se definió el enemigo interno, también se planificaron estrategias militares para acabar con él. Los planes Victoria 82, Firmeza 83, Reencuentro institucional 84 y Estabilidad 85 sirvieron como pilares de la contrainsurgencia desde donde el Ejército y la Policía Nacional confrontaron a las organizaciones guerrilleras, políticas y a la sociedad civil que las apoyaba.

Estos cuatro planes conforman el contexto en el que el Diario Militar, un documento que fue publicado en 1999, se realizó para registrar las detenciones ilegales de personas vinculadas a las organizaciones insurgentes. Sobre todo el Plan Firmeza 83, que establecía –según el general Héctor Alejandro Gramajo– que el objetivo era reducir y desarticular la acción de la subversión marxista–leninista.

El archivo de la muerte
Un documento único en Latinoamérica sobre la vigilancia y persecución del Estado hacia la ciudadanía fue revelado por la investigadora Kate Doyle, del Archivo Nacional de Seguridad de la Universidad George Washington, y que elPeriódico publicó en exclusiva el 20 de mayo de 1999, el cual recoge los operativos para capturar a 183 militantes o colaboradores de varias organizaciones guerrilleras.

Según la investigación de la Secretaría de la Paz La autenticidad del Diario Militar, a la luz de los documentos históricos de la Policía Nacional, fue el Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) el más asediado por las fuerzas armadas estatales en el Diario Militar con 107 detenciones, el 57 por ciento de los casos. La Organización del Pueblo en Armas (Orpa) fue atacada como segunda fuerza con 33 secuestros, mientras que a las Fuerzas Armadas Rebeldes (FAR) le sustrajeron a 27 de sus integrantes y al Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP), ocho. El Movimiento Revolucionario del Pueblo Ixim cuenta con dos víctimas, la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), una, y los cinco restantes pertenecieron a movimientos populares o sindicatos.

Los estudiantes del PGT

Desde que en 1978 fuera asesinado Oliverio Castañeda de León, dirigente estudiantil del grupo Frente –el grupo político universitario que salió de la Juventud Patriótica del Trabajo (JPT)– la situación en las asociaciones de estudiantes en la Universidad de San Carlos tomó un rumbo sobre la clandestinidad para proteger a sus miembros de los ataques contrainsurgentes de las fuerzas armadas.

Cuando el gobierno de Mejía Víctores asumió el poder bastaron nueve días para comenzar con los secuestros ilegales detallados en el Diario Militar. Pero, fue en mayo de 1984 cuando se registran 34 detenciones. Ese mes fueron desaparecidos los siete integrantes del Comité Ejecutivo de la Asociación de Estudiantes Universitarios (AEU).

 Rosario de Cuevas participó en una intensa campaña para encontrar a Carlos Cuevas. Fue asesinada junto con su bebé meses después.
 Aunque el Diario Militar registra solamente 183 detenciones, hay más de 40 mil desaparecidos que no han sido encontrados vivos o muertos.

Fue el martes 15 de mayo cuando a Beatriz se le oscureció la vida; su esposo Otto Estrada había quedado, como todos los días, de pasar por ella a su lugar de trabajo. Las alertas ya se sentían desde los años anteriores por la intimidación y persecución de las autoridades hacia los estudiantes y militantes del partido. Además, desde meses atrás había comenzado la ofensiva contra todos, que hasta abril se había capturado a 113 personas.

A las 11:00 horas las noticias radiales señalaron que hubo una balacera cerca de la iglesia La Recolección. Beatriz no pudo dejar de pensar en Otto, “yo en ese momento sentí un fuerte dolor en el corazón”. Cuando se dio cuenta de que la puntualidad de su esposo para ir a traerla se había alterado, lloró, la angustia la atormentó y el presentimiento de que algo había sucedido la llevó a la casa de sus suegros. Otto había ido a dejar al hijo de ambos, que apenas tenía un año, a la casa de sus padres. Cuando Beatriz llegó, ella y sus suegros preguntaron al unísono “¿Y Otto?”. Otto no estaba, Otto ya nunca más fue visto.

Las fichas informativas de cada capturado en el Diario Militar registran el nombre del detenido, su seudónimo, la organización a la que pertenecía, la fecha, hora y dirección de su captura y un breve repaso sobre el operativo. Para identificar el paradero de cada detenido se escribía: “300”, “se fue con Pancho”, “se fue +”, para hacer alusión a su asesinato. También se escribió que algunos fueron liberados o trasladados a cuerpos de la Policía, a la Dirección de Inteligencia o un destacamento militar.


Los integrantes del GAM demandaron al gobierno en intensas manifestaciones que se diera informació n sobre el paradero de sus familiares.

En el registro de Otto René Estrada Illescas se detalla un manuscrito que dice “01-08-84: 300”.

Lucía también recuerda el 15 de mayo como un día oscuro. Su hermano Carlos Cuevas ya no fue visto más allá de ese martes. Según el Diario Militar, también fue capturado a inmediaciones de la iglesia La Recolección ese día. Desde enero de 1983, ella salió al exilio porque se había recrudecido la persecución. Rosario, la esposa de Carlos, fue quien notificó a su cuñada y a su suegra.
Cuevas fue un caso paradigmático por ser el hijo del exrector de la Universidad de San Carlos, Rafael Cuevas del Cid (1970-1974), por lo que la batalla por recuperarlo fue intensa desde el extranjero y con comunicación entre distintas organizaciones de derechos humanos, embajadas y gobiernos de América Latina y Europa.
La ficha de Carlos coincide con la de Otto en el manuscrito “01-08-84: 300”.

Meses después, Rosario, la esposa de Carlos, fue asesinada junto con el bebé que había procreado con él.

Pero, aunque Otto y Carlos fueron capturados (y posiblemente ejecutados) juntos, ese martes otro miembro de la AEU también fue detenido en otro operativo. Era un martes de persecución que también coincide en otras fichas del Diario Militar. Una ola de operativos dio resultado para detener a varias personas ese día.
Aura Elena cuenta la historia de su hermano Rubén Amílcar Farfán. Fueron años intensos de persecución. Rubén ya había sido capturado en 1980 por elementos de la Policía Nacional por su trabajo en el Sindicato de la Dirección de Caminos. Fue golpeado y llevado al cuerpo policial, posteriormente fue liberado por la intervención del exrector de la Universidad de San Carlos, Saúl Osorio.

En marzo de 1984, fue el primer intento por secuestrar a Rubén Amílcar en su casa. Aunque fue el 15 de mayo cuando se produjo la desaparición efectiva.

Aura Elena recuerda que todas las mañanas ella despertaba a su hermano dando un golpetazo a la puerta de su habitación que topaba con su cama. Ella también escuchó una noticia radial sobre altercados en la Universidad a eso de las 11:00 horas. A las 18:00 horas llegaron cuatro hombres armados sin identificación a buscar a su madre. Aura atendió la puerta, le dieron un papel con números de placas y le anunciaron que su hermano había sido secuestrado.
La ficha de Rubén Amilcar Farfán registra que fue capturado en la 12 avenida y 9a. calle de la zona 1, a las 16:00 horas, y “al poner resistencia fue 300”.

Cinco días después del secuestro de los tres integrantes de la AEU, sucede otra detención el domingo 20 de mayo. Esta vez los elementos de las fuerzas armadas se llevaron a Sergio Leonel Alvarado Arévalo.

La ficha de Sergio explica que fue detenido frente a la sede del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social en la zona 9 capitalina.  Y “05-06-84 fue 300”.

Los secuestros sin registro

Un día después de la desaparición de Sergio, el 21 de mayo, Héctor Interiano, quien había asumido la Secretaría General de la AEU luego de la muerte de Oliverio, ya no se comunicó con Elizabeth, su esposa. El domingo él la había llamado para decirle que se reunirían a las 18:30 en un restaurante de comida rápida, pero le advirtió “si no llego en 20 minutos, te vas”. Ella esperó hasta las 19:00 horas y él nunca apareció.

Así también le sucedió a Isabela, quien, inundada en lágrimas, cuenta cómo su pareja Gustavo Castañón había quedado con ella de llamarla a las 17:00 horas ese lunes. La situación era mucho más preocupante por lo que habían dialogado sobre la posibilidad de salir del país. Ya no lo pudieron discutir más porque el teléfono sonó una vez, ella no pudo contestar, y nunca volvió a sonar de nuevo. Isabela nunca volvió a escuchar la voz de quien sería su esposo en pocos meses.

Así como los otros seis, Irma Marilú Hichos fue capturada ese lunes sin que haya noticias sobre su paradero.
La detención de estos tres últimos integrantes de la AEU no fue registrada en el Diario Militar. Aunque sucedieron en el mismo contexto que las otras desapariciones del PGT.

La fuerza desde el dolor

Beatriz, Aura Elena, Elizabeth, Lucía, Isabela y Rosario fueron víctimas junto con sus parejas y hermanos de los daños colaterales de la desaparición forzada. La incertidumbre del paradero de los estudiantes hizo que todas buscaran intensamente en los hospitales, las morgues, los cuerpos policiales, las calles y en todo tipo de lugares durante esos años. Fue así como se conformó el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), una organización que pretendía presionar al gobierno para que diera información sobre sus compañeros.

Aura Elena Farfán cuenta que se reunieron varias veces con Mejía Víctores, y que a veces, borracho, las atendía para decirles que no tenía información sobre sus familiares.

En cambio, el rector de esa época, Eduardo Meyer, les aseguraba que sus familiares estaban vivos y que él intercedería por ellos. Aunque nunca hizo nada, afirma Aura Elena. Una postura que los familiares de las víctimas asumían como complicidad del rector con el gobierno de Mejía Víctores.
Hasta este día, ninguno de los siete estudiantes ha aparecido, aunque ya fueron encontradas ocho personas que se registran en el Diario Militar.

“El dolor lo transformamos en fuerza”, sentencia Lucía Cuevas. Mientras que Elizabeth recuerda los últimos momentos de la madre de Héctor. “Ella ya estaba muy enferma, no dormía en su habitación, pero en sus últimos días solicitó que la trasladaran con insistencia”, cuenta. Y susurraba “la foto…el muchacho”. Se refería a la fotografía de su hijo que colgaba en una pared de su recámara, quería estar con su hijo al final de su vida. Aunque fuera solo su imagen en un cuadro.

“El dolor lo vamos a tener toda la vida, hasta el final de nuestra vida. Porque siempre nos vamos a preguntar dónde están”, concluyó.

Sentencia de la CIDH

En 2012, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó a Guatemala por la ineficacia de las investigaciones sobre los desaparecidos que se registran en el ‘Diario Militar’. Una sentencia que obliga al Estado de Guatemala a averiguar la verdad sobre los responsables de esa persecución y a establecer dónde están los desaparecidos. Una sentencia que el anterior secretario de la Paz, Antonio Arenales Forno, intentó frenar al trasladar al Congreso una iniciativa que desconociera las resoluciones de la CIDH, aunque no lo logró, pues el Ministerio Público trabaja actualmente en la investigación del caso.

PAVEL GERARDO VEGA PVEGA@ELPERIODICO.COM.GT
http://elperiodico.com.gt/domingo/2017/02/19/los-estudiantes-que-nunca-volvieron/

lunes, 13 de febrero de 2017

GUATEMALA: COMUNICADO DE FAMILIARES DE DETENIDOS DESAPARECIDOS


La Asociación Familiares de Detenidos Desaparecidos de Guatemala (FAMDEGUA)
a la opinión pública hace saber:
1. La década de los años ochenta, es la más cruel, violenta e inhumana vivida en Guatemala porque en ella se implementan planes contrainsurgentes que definieron como “enemigo interno” a cualquier persona o comunidad que se oponía y cuestionaba las políticas militaristas del Ejército de Guatemala, que asume el control de la vida nacional. En esta época se consuma el genocidio contra la población maya-campesina, selectivamente ejecutaron extrajudicialmente y desaparecieron forzadamente a líderes populares, campesinos, sindicalistas, catequistas, catedráticos, estudiantes universitarios y de nivel secundario.

2. La conclusión del conflicto armado interno, genero esperanzas para la búsqueda, localización y esclarecimiento de la verdad de las más de 45 mil víctimas de desaparición forzada ocurridas en los 36 años de conflictividad armada, por el contrario, los gobiernos del post-conflicto, después de 20 años, han obviado dar respuesta a la demanda de los familiares sobrevivientes, aunado a ello, grupos conservadores de la sociedad han impedido que se conozca la verdad de los sucedido.

3. En el actual contexto, persiste una campaña mediática que pretende visualizar una problemática de polarización generada por una “izquierda trasnochada”, situación que se contrapone al derecho que les asiste a los familiares sobrevivientes para demandar el derecho de acceso a la Justicia, la cual ha sido denegada por más de tres décadas por las fuerzas conservadoras con poder político, económico y militar que buscan perpetuar la impunidad del pasado reciente.

4. Existen sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que resaltan la responsabilidad y compromiso del Estado de Guatemala a impulsar un mecanismo nacional de búsqueda, localización y esclarecimiento de la verdad sobre las personas detenidas desaparecidas durante el conflicto armado interno.

5. En este mes de febrero, honramos y conmemoramos la memoria de nuestros familiares víctimas de desaparición forzada, por lo que exigimos al Presidente Jimmy Morales asumir con verdadera voluntad política la implementación de las recomendaciones 21, 22 y 23 de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico para la búsqueda, localización y esclarecimiento de la verdad sobre el paradero de nuestros seres queridos.

#EMIL35FEBREROS, BUSCÁNDOTE, IGUAL QUE A LOS OTROS 45,000

Carta de Marylena Bustamante
El 13 de febrero de 1982 a nuestra familia le  partieron el alma.  Mi hermano el Dr. Emil Bustamante fue detenido-desaparecido por elementos del  ejército de Guatemala, cuando gobernaba el general Romeo Lucas García; fue visto brutalmente torturado el 23 de marzo de 1982 en el cuartel militar de Matamoros, día en que el general Efraín Ríos Montt perpetró  golpe de Estado. Emil era un intelectual universitario que sufrió la suerte de muchas otras personas (intelectuales, estudiantes y trabajadores) de la Universidad de San Carlos y otros sectores sociales, quienes fueron víctimas de la sinrazón imperante en los años más oscuros de la guerra.

Durante años hemos buscado, preguntado, demandado… pero el Estado guatemalteco ha ignorado todas nuestras acciones. Es cierto que ha habido algunos avances en materia penal y algunas víctimas han recibido justicia. No sé si será verdadera justicia, porque llegó tardía; no habrá verdadera justicia si los cuerpos de quienes fueron detenidos-desaparecidos no son devueltos a sus familias para los rituales del duelo; no será verdadera justicia si el castigo y el proceso no sirven para garantizar que nunca más volverán a repetirse dichas atrocidades.

No lograremos consolidar un verdadero estado de derecho si el gobierno guatemalteco se niega a tomar medidas como la ratificación de la Convención Internacional contra la Desaparición Forzada, si el Congreso no aprueba la iniciativa de ley 3590 y crea la Comisión de Búsqueda de personas Desaparecidas, si el Estado guatemalteco sigue ignorando las recomendaciones de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico y todos los mecanismos internacionales de protección de derechos humanos que han sido abundantes en materia de justicia, independencia judicial, lucha contra la impunidad, derecho a la verdad, reparaciones y resarcimiento.

Las condiciones que dieron origen al conflicto armado continúan vigentes. A 20 años de la firma de la paz todavía vivimos violaciones a los derechos humanos, no solo políticos y civiles, sino económicos, sociales y culturales. El Estado no ha hecho frente a las necesidades actuales de la población y ha permitido que la delincuencia organizada se entronice en las instituciones, las cuales han sido cooptadas y, por eso, el país vive con altos grados de violencia e impunidad. La corrupción y la violencia que hoy vivimos está directamente relacionada con el fortalecimiento de los poderes económicos, políticos y militares que se configuraron en el siglo pasado. Es una línea continua entre el ayer y el presente.

Guatemala necesita contar con instrumentos legales e instituciones fuertes que no permitan que se repitan las atrocidades cometidas durante el conflicto armado: ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada, violencia sexual, tortura, arrasamiento de aldeas, masacres, etc.
Marylena Bustamante señalando el lugar  donde detuvieron a Emil.







Mientras no nos enfrentemos a nuestro pasado, nos miremos al espejo, reconozcamos la barbarie  que  se cometió  y aceptemos que no fueron acciones apegadas al derecho, no vamos a tener la mínima capacidad de enderezar nuestro presente y futuro. Mientras no asumamos las responsabilidades de cada quien en los hechos del conflicto armado, nunca vamos a poder cerrar las heridas abiertas y no vamos a ser capaces de construir una Guatemala distinta, a la que nuestras hijas e hijos, nietas y nietos tienen derecho.

Siempre le digo a Emil: "Te arrancaron la vida,  se robaron tu cuerpo,  pero nunca pudieron arrancarnos la memoria".

Hoy conmemoramos 35 febreros de búsqueda, de lucha ininterrumpida, 35 años de esperar el retorno de Emil y de los más de las 45,000 personas detenidas-desaparecidas por el ejército y las fuerzas policiales de Guatemala entre 1960 y 1996. Hay un tiempo para todo, ya es tiempo que sepamos la verdad de que fue de nuestros queridos. JUSTICIA!!


Guatemala  de la Asunción, febrero 2017.
Marylena Bustamante


El día 12 y 13 de febrero se realizan varias actividades para conmemorar, denunciar y exigir justicia por los 35 febreros sin EMIL y por los 45,000 personas detenidas-desaparecidas.

Foto: David Jerez Escobar



Fotos Arturo Albizures

domingo, 12 de febrero de 2017

EMIL BUSTAMANTE ¡PRESENTE!





EMIL BUSTAMANTE. El 13 de febrero de 1982, el veterinario y sociólogo Emil Bustamante fue detenido en un retén militar. Lo último que se supo de él fueron las severas torturas que sufrió en el Cuartel militar Matamoros, Ciudad de Guatemala

sábado, 11 de febrero de 2017

EMIL BUSTAMANTE ¡PRESENTE! 35 FEBREROS, PROHIBIDO OLVIDAR

Me llamo EMIL BUSTAMANTE. Tengo 32 años, estoy casado y soy padre de esta niña y de otra que viene en camino. Me gradué de perito agrónomo y también de médico veterinario y sociólogo rural. Estudié en la Universidad de San Carlos y la Universidad Nacional de Costa Rica. Trabajo como catedrático universitario y funcionario de la USAC. Entre mis oficios más gratos está el de compartir conocimientos con campesinos criadores de pequeños ganados: ovejas, cabras, cerdos, pollos, gallinas, chompipes y otros…

Mi oficio es enseñar cómo cuidar y optimizar los animales, para que la gente del campo pueda mejorar su vida. Siempre he querido que los guatemaltecos puedan crecer y vivir más y mejor…
 
Esta foto me parece sumamente hermosa y resume lo que hizo Emil en su corta vida profesional, poner al servicio del campesinado los conocimientos adquiridos en la USAC. Por eso lo mataron y se robó su cuerpo, el ejército de Guatemala. (Texto Marylena Bustamante)
Como docente acompaño a jóvenes estudiantes en sus viajes de aprendizaje por Guatemala, especialmente al altiplano, Huehuetenango, Quiché y Las Verapaces. En esos viajes, los acompaño a conocer nuestra realidad, para que vean cómo luchan para sobrevivir la mayoría de guatemaltecos. Desde muy temprano descubrí la ofensiva desigualdad con que se relaciona nuestra sociedad, su miseria material en contraste con su riqueza cultural y espiritual.

Estudié y me preparé para servir a mi país, pero pronto me topé con la injusticia y la imposibilidad de encontrar una vía pacífica para cambiarla.
 
Este lunes 13 de febrero tomándose una foto con Emil, imprimirla y colocarla en el pecho de ustedes y subirla a su muro; para recordar juntos que son 35 febreros en que las Jacarandas no lo han vuelto a ver, que son 35 febreros de impunidad, pero también son 35 febreros de no olvidarlo un solo día. Esta es la foto.
Me incorporé a la militancia revolucionaria como científico e intelectual; mis armas fueron la enseñanza de la ciencia, el diálogo y la rebeldía justa.

Desde el 13 de febrero de 1982 me encuentro detenido y desaparecido por el Ejército del gobierno de Fernando Romeo Lucas García. He sido sometido a torturas y condenado sin juicio ni defensa alguna. Finalmente fui asesinado y mi cuerpo, como los de muchos otros miles de guatemaltecos, ha sido escondido para que ninguno de los que me aman encuentre mis restos.


Dicen que se me vio con vida, aunque brutalmente torturado, en el Cuartel General de Matamoros, el 23 de marzo de ese mismo año; día en que con la modalidad de triunvirato, asaltó el poder Efraín Rios Montt , quien pasará a la historia como el máximo genocida que haya conocido Guatemala y América Latina.

Exijo al Estado de Guatemala y a su Ejército que entreguen al pueblo los archivos donde constan las acciones de la represión. Que se sepa por quiénes, dónde, cuándo, cómo y por qué fuimos secuestrados, desaparecidos, torturados y asesinados.
 
Emil con su primogénita, su adorada Flora Mercedes.
Exijo que entreguen nuestras tumbas secretas y los cementerios clandestinos. Que se acaben para siempre los escuadrones de la muerte que todavía funcionan… que todavía secuestran, torturan y asesinan.


Son más de cuarenta y cinco mil hogares los que reclaman noticias nuestras, los que no dejarán pasar el robo de nuestros cuerpos, los que levantan sus voces incansablemente, pidiendo justicia, todos queremos volver a casa aunque sea en un ataúd.
http://www.desaparecidos.org/guate/pres/bustamante/
Lo que les robaron a ambos, el derecho a conocerse y amarse. Ana, la hija menor de Emil. Cuanto se hubieran querido. (texto Marylena Bustamante). 

Emil con su amada esposa. La más linda de las mujeres, decía él. (texto Marylena Bustamante).

jueves, 9 de febrero de 2017

GUATEMALA: EL DINOSAURIO DE CORBATÍN

MIGUEL ÁNGEL ALBIZURES
Si hay que hacer una limpia en el Congreso, se podría empezar por él.

En el Congreso de la República hay de todo, pero unos son más descarados y sinvergüenzas que otros y no se les puede llamar dignatarios porque carecen de dignidad y no representan, en ningún momento, los intereses del pueblo sino de los mejores postores que siempre son los narcos o los miembros de la elite económica que pagan porque se legisle a favor de sus intereses. Lo vimos claramente en la última votación para retirarle la inmunidad a la magistrada Blanca Stalling y someterla a juicio por tráfico de influencias. No hay que olvidar los nombres de los cinco que votaron en contra siendo ellos: Fernando Linares Beltranena, Oscar Quintanilla, Laura Franco, Oscar Escribá y Francisco Tambriz, todos con la cola machucada por sus relaciones o actos ilegales cometidos con anterioridad.

Nos vamos a referir a Corbatín porque él se gana con creces el repudio de la población y porque consideramos que el Ministerio Público y la CICIG deben hacer una investigación de todo lo relacionado a la compra y venta de niños, de las adopciones y hasta del robo de niños que con tanta frecuencia se da en Guatemala. 

En julio del 2007 escribí un artículo titulado “El abogado aguacatero” por el que tuve que enfrentar un juicio del Tribunal de Honor de la Asociación de Periodistas de Guatemala, promovido por Linares Beltranena. Pretendía que me expulsaran y la asamblea votó en contra. Me refería a las declaraciones que dio a Siglo XXI el 19 de junio del 2007, en las que él señalaba que era bueno que ganaran los abogados con las adopciones y comparaba la venta de niños con la venta de aguacates en La Terminal, diciendo que: “Mientras más trámites existan, más baratos van a ser los costos”. No sería raro que siga existiendo un bufete, con él a la cabeza, que promueva adopciones y algunas cosas más.

Hace poco se presentó una denuncia contra Corbatín por su actitud discriminatoria y su oposición a la iniciativa de Ley 5125 que se refiere a los derechos de personas con capacidades diferentes. Ojalá prospere y le tapen la boca que le apesta a discriminación y racismo. De él no hay que olvidar que ha sido defensor de narcos, de militares acusados de crímenes del pasado y de la empresa minera ubicada en San José del Golfo que utilizó a un exteniente del Ejército, Pablo Silas Orozco, para agredir a comunicadores sociales. Corbatín ha promovido juicio contra el jefe de la CICIG para que la corrupción siga viento en popa, así como promovió la expulsión del Embajador de Estados Unidos. Su oposición, al igual que lo ha hecho la cúpula del CACIF, al pluralismo jurídico, es una rotunda negación a los derechos de los pueblos indígenas, así como su respaldo a las políticas de Donald Trump, sugiriendo la construcción de un muro en la frontera de El Salvador y Guatemala. Si hay que hacer una limpia en el Congreso, se podría empezar por él y enviarlo, no a la cárcel, sino al lugar “rebonito” en donde merece estar y puede recibir atención.

MIGUEL ÁNGEL ALBIZURES
http://elperiodico.com.gt/opinion/2017/02/09/el-dinosaurio-de-corbatin/

miércoles, 8 de febrero de 2017

Guatemala: 25 de febrero Día Nacional de la Dignificación de las Víctimas por el Co...


CONMEMORACIÓN DEL 25 DE FEBRERO,
DÍA NACIONAL DE LA DIGNIFICACION DE LAS VÍCTIMAS DEL CONFLICTO ARMADO INTERNO

El 25 de febrero de 1999 la Comisión para el Esclarecimiento Histórico, CEH presentó el Informe Memoria del Silencio, en el que se dan a conocer las atrocidades cometidas por las fuerzas represoras del Estado, en particular por el ejército de Guatemala durante el conflicto armado interno.

Dicho informe establece que los hechos cometidos contra poblaciones indígenas son actos de genocidio. Informa además de las desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales cometidas contra población civil, tanto en el área urbana como en las comunidades del país. Nombra los hechos de violencia y represión que sufrió el pueblo guatemalteco en manos de un ejército que con la implementación de la estrategia contrainsurgente cometió delitos de lesa humanidad.

El Estado, a través del Programa Nacional de Resarcimiento, en cumplimiento con las recomendaciones del Informe de la CEH promovió que el 25 de febrero se conmemorara el “Día Nacional de la Dignidad de las Víctimas”, para honrar a todos aquellos hombres y mujeres sobrevivientes, y dignificar la memoria de aquellas personas que fueron masacradas, ejecutadas y desaparecidas en manos del ejército por la política ejercida desde el Estado.

Es por ello que cada año familiares, sobrevivientes, colectivos y organizaciones sociales y de derechos humanos conmemoran esta simbólica fecha,  no sólo para recordar sino también para honrar la vida y lucha de campesinos, lideres estudiantiles y sindicalistas, académicos, religiosos, hombres, mujeres, niños y niñas, así como para demandar  justicia, resarcimiento y reparación integral porque no se puede dignificar a las víctimas mientras las graves violaciones a los derechos humanos permanezcan en la impunidad y los responsables no sean juzgados y encarcelados.


Este día también recordamos los ideales de lucha de todas aquellas personas  víctimas del conflicto armado, que no tuvieron miedo de callar las injusticias, que trabajaron para que en este país desaparecieran el racismo, la pobreza, la discriminación, y la exclusión, y que siempre defendieron la dignidad y libertad de su pueblo.